lunes, 17 de diciembre de 2007

Los buenos deseos

Estamos en los días previos a las fiestas navideñas, y los buenos deseos se repiten de manera machacona una y otra vez: ¡Buenas fiestas!, ¡Que tengáis buen año!, ¡Feliz Navidad!, ¡Urte Berri on!, etc. y así hasta lo que queramos. A veces pienso que las formulas de cortesía, como estas, sirven de poco si no las aplicamos en nuestra vida diaria, y los buenos deseos, los complementamos con el ejercicio de las acciones necesarias para que se hagan realidad. Sin duda cada uno de nosotros estamos limitados a lo más próximo, pero si en esos campos actuamos pensando en los demás y no solo en nosotros mismos, seguro que algo ayudaremos a que las personas, mas o menos cercanas, sean un poco más felices.
En una sociedad global, en la que convivimos personas de distintos orígenes, culturas, religiones, etc. no es fácil actuar dentro de lo políticamente correcto, sin que haya personas que se sientan ofendidas. Sobre todo cuando hay un cierto fundamentalismo religioso: lo nuestro es lo que vale y los demás están equivocados.
Seamos indulgentes con nosotros mismos y así también lo seremos con los demás. ¿O es al revés?

4 comentarios:

Sombra azul dijo...

Aunque muchas veces estos buenos deseos suenan hipócritas en la boca de determinadas personas estas fiestas también nos sirven para volver a tomar contacto con personas con las que habitualmente hablamos poco durante el año como amigos que están lejos y demás.
Veamos el lado positivo, y a los que dicen una cosa y hacen otra, como el resto del año, ni caso.

Por cierto, felices fiestas a todos los teneis buen corazón y pensais que el espíritu de la navidad debe ser el espíritu que nos marque el día a día.
A los demás también, "Feliz Navidad", que el resto del año lo vais a tener más chungo.

Amapola dijo...

Feliz navidad a ti tambien "Sombra azul"

Anónimo dijo...

A mí me parece lógico que los musulmanes se enojaran si voy a la meca en bañador y chanclas. Si algún día viajo a otro país creo que debería amoldarme a sus costumbres y no pretender que el país entero se amolde a las mías.
Mis costumbres en mi casa, cuando voy a casa ajena intento limpiarme bien los zapatos en el felpudo.
Urte berri on!

Amapola dijo...

Por supuesto que debemos respetar las costumbres de los lugares que visitamos: "Allí donde fueres haz lo que vieres". La diferencia con ellos, es que a nosotros no se nos permitirian nuestras costumbres, si chocaran con las suyas, y aquí queremos tenerles en cuenta y respetarles.